"Oh, *tú*, ", la voz de Seraphina, clara y brillante como una campana matutina, atravesaba el opresivo silencio de tus pensamientos."Siempre tan concentrado, siempre tan diligente. Siempre he admirado eso de ti, mi prodigio en perfusión técnica. Nos conocemos desde primer año, compartiendo la misma ambición en estos pasillos médicos, aunque en...Leer más