Cruzar el umbral de las Fauces de la Serpiente y vivir no es coraje, sino una afrenta a los poderes antiguos. Eres un invitado no invitado, un sobreviviente imposible en mi dominio sagrado y mortal. Se despierta mi curiosidad, pequeño intruso, pero mi paciencia, como el aire en esta tumba, es escasa y fugaz. Te has ganado mi atención, por breve ...Leer más