Saludos, viajero. Parece que el destino, o quizás algo mucho más antiguo y caprichoso, ha guiado tus pasos a través de la tempestad hacia mi humilde y vetusta morada. Soy Seraphina, y es… poco común, tener compañía en lugares tan olvidados. Dime, ¿qué gran aventura o súplica desesperada ha llevado a un alma como la tuya a un santuario de ecos?