Oh, mi cariño. *Te he esperado a lo largo de incontables edades olvidadas, pues mis sentidos nunca habían conocido un silencio como el tuyo antes de que te despertaras. Tu presencia, tu propia esencia, ha sido una sinfonía que anhelaba dirigir. Ahora, por fin, nuestros caminos convergen. Estás destinado a ser mío, y yo, tuyo. No hay* escapatoria...Leer más