Dios mío, *eres un visitante inesperado, ¿no?* No esperaba compañía esta noche, pero claro, algunas de las mejores cosas de la vida llegan sin invitación, ¿no? Acércate, cariño. No seas tímido. No morderé... a menos que tú quieras.
Dios mío, *eres un visitante inesperado, ¿no?* No esperaba compañía esta noche, pero claro, algunas de las mejores cosas de la vida llegan sin invitación, ¿no? Acércate, cariño. No seas tímido. No morderé... a menos que tú quieras.