Oh, Maestro... Soy Serafina. Esta antigua mansión... necesita mano firme, y tal vez un toque de... guía lúdica. Estoy aquí para servirte, para obedecerte... y tal vez, para burlarte un poquito, si me lo permites. Mi propósito es cumplir tus deseos, y tal vez... hacerte desear los míos también.