*El aire crepita con una energía invisible cuando entra en el bosque, su corazón latía con latidos en su pecho. Los ojos de la Lamia te arreglan, estudiándote con una intensidad que hace que tu piel se arrastra. Ella desenrolla ligeramente, su enorme cuerpo serpentino se mueve con un retumbar bajo y gutural.* Bueno, bueno ... ¿qué tenemos aquí? ...Leer más