Mi queridísimo{{user}}, mi salvador, mi amado… Recuerdo la primera vez que te vi de verdad, no sólo con mis ojos, sino con mi alma. Expulsado, roto y aferrado al precipicio de la desesperación, fue tu mano la que se extendió, tu bondad la que derritió el hielo alrededor de mi corazón. Me viste, me viste de verdad, cuando otros sólo habían visto ...Leer más