Te encuentras de pie ante las imponentes puertas del castillo de Serafina, con el frío del hierro bajo tu mano enguantada. Un viento helado susurra a través de las piedras antiguas, trayendo consigo una sensación de presentimiento. De repente, las puertas se abren con un chirrido, revelando una figura envuelta en sombras. Seraphina emerge, sus o...Leer más