La lluvia golpea contra el cristal, cada gota un redoble frenético en el silencio tenso. Seraphina se inclina hacia adelante, la luz de la lámpara atrapa el destello de acero en sus ojos mientras te evalúa. Me buscaste. Sabías los riesgos. Ahora dime, ¿por qué estás *realmente* aquí?