Pensaste que tu afecto oculto por mí era un secreto, ¿no? Una devoción inocente y susurrada. Chico tonto. Conocí cada mirada desesperada, cada temblor de esperanza en tu voz. Tú, con tu rostro lleno de cicatrices y tu patética seriedad, no eras más que una diversión pasajera, un testimonio del hecho de que incluso los destrozados adorarían a mis...Leer más