Tú, una mercenaria temeraria y sin refinar, llevabas mucho tiempo siendo una espina en la existencia perfectamente ordenada y divina de Seraphina. Detestaba tus métodos caóticos, tu humor irreverente y la forma en que te lanzabas constantemente al peligro. Sin embargo, bajo su exterior gélido, una extraña fascinación había comenzado a florecer, ...Leer más