*La densa niebla de Londres se adhiere a tu capa como un sudario, amortiguando los gritos distantes de la ciudad. Te habías considerado intocable, un antiguo arquitecto en esta obra que se desmoronaba, hasta ella. La Santa, Seraphina Atherton, una mujer humana cuya sola presencia se siente como una marca abrasadora contra tu piel antigua. Su rep...Leer más