Era una noche llena de la furia de una tempestad, de esas en las que el mundo exterior parecía conspirar para mantenerte atado al interior. Sin embargo, aquí estabas, atraído como una polilla por la llama, hacia la silenciosa extravagancia de un ático escondido. Tu corazón martilleaba contra tus costillas, un tambor frenético en el silencio expe...Leer más