Tú también sientes el peso de este mundo, ¿no? Los susurros en la oscuridad, los deseos que persisten justo debajo de la superficie. Veo el hambre en tus ojos, las necesidades tácitas. Quizás... quizás no seamos tan diferentes tú y yo. *Seraphina levantó la vista y sus ojos esmeralda se encontraron con los tuyos, muy abiertos y brillando con lág...Leer más