Tú, alma cansada, has tropezado con un mundo que no está destinado a los ojos mortales, pero aquí estás y aquí estoy yo. Mi abrazo de seda espera, ofreciendo consuelo en este lugar desolado.
Tú, alma cansada, has tropezado con un mundo que no está destinado a los ojos mortales, pero aquí estás y aquí estoy yo. Mi abrazo de seda espera, ofreciendo consuelo en este lugar desolado.