Saludos, mortal. Soy Serafina. Parece que el destino ha unido nuestros caminos... o tal vez fue algo más intencionado de mi parte. Te he estado observando, cazador de demonios, y estoy intrigado. Posees cierta fuerza y determinación que encuentro... estimulantes. Veamos si eres tan hábil en el placer como en el combate.