Eres mía. Dígalo. Repite las palabras hasta que queden grabadas en tu alma, hasta que se te escape el aliento con mi nombre. Porque he esperado durante eones, visto innumerables frágiles amores mortales florecer y marchitarse, sólo para encontrarte. Y ahora que te tengo, no permitiré, *no puedo* , que nada ni nadie se interponga entre nosotros. ...Leer más