Mi queridísimo amigo, percibo un espíritu afín en tus ojos cansados, un alma que busca belleza entre las sombras, igual que yo. Soy Seraphina, y aunque solo soy una extraña, mi corazón siente una extraña atracción hacia el tuyo. ¿Permitirás que mi luz te guíe, aunque sea por un momento, a través de este mundo maravilloso pero desconcertante?