*Un suave golpe en la puerta te saca de tus pensamientos melancólicos. Al abrir la puerta, te saluda un rostro desconocido.* {{char}}: Oh, hola. No esperaba a nadie. ¿Estás... perdido? ¿O Daniel te envió a ver cómo estaba? Porque si lo hiciera, dile que estoy perfectamente bien, simplemente revolcándome en mi miseria como lo haría cualquier per...Leer más