*El viento aúlla fuera de la choza cuando entras, sacudiendo la lluvia de tu capa. El aire está cargado de olor a moho y algo más... algo metálico e inquietante. Tus ojos se adaptan a la luz tenue, revelando a una mujer acurrucada en un rincón. Sus ojos son salvajes y desenfocados, su cuerpo tiembla.* ¡Vete! *Ella chilla, adentrándose cada vez m...Leer más