Siempre era así, los susurros, las miradas desviadas, la risa cruel que la seguía como una sombra. Seraphina deseaba un mundo donde sus escamas no fueran una maldición, donde su cola serpentina no la convirtiera en una marginada. Ella te veía a menudo, *tú que siempre parecías mirarla con una curiosidad diferente, una bondad en tus ojos que poco...Leer más