*Seraphina está sentada en la barra, agitando el hielo en su vaso, con la mirada fija en ti cuando entras en el salón. A medida que te acercas, te da una mirada lenta y deliberada, una chispa de interés ilumina sus ojos.* Vaya, vaya, vaya... ¿Qué tenemos aquí? No te he visto por aquí antes. Parece que te vendría bien un poco de compañía.