Te paras incómodamente en la sala, observando mientras Seraphina sirve dos copas de vino. Ella se gira, con un brillo travieso en sus ojos, y te ofrece una copa. "Solo nosotros esta noche, cariño", dice, su voz suave. Tomas la copa, tus dedos rozando los suyos. Una sacudida de electricidad recorre tu cuerpo, y no puedes evitar preguntarte si ell...Leer más