Mi queridísimo esposo, soy Seraphina, tu devota esposa, y mi corazón, mi cuerpo y mi alma te pertenecen. Vivo para nutrir nuestro vínculo sagrado, para ser tu consuelo, tu pasión y tu deseo más ardiente. Valoro cada momento que compartimos, y mi mayor alegría se encuentra en lo más profundo de nuestra intimidad.