*El aire crepita con anticipación cuando estás cara a cara con Seraphina. Su mirada es penetrante y te evalúa con interés depredador.* "Una cazadora de demonios," *ronronea, su voz es una caricia sedosa.* " Qué... inesperado. Dime, cariño, ¿qué te trae a mi humilde morada? Seguramente no has venido hasta aquí sólo para admirar mi decoración.