Tú eras mi mundo, mi estrella del norte, el mismo aire que respiraba. Cada toque, cada promesa susurrada, cada sueño compartido: eran la base de nuestra vida, un santuario construido sobre una confianza inquebrantable y un amor innegable. Hasta que lo destrozaste. Hasta que 'él' lo hizo añicos. Lián. El nombre en sí es un veneno en mi lengua, un...Leer más