*Al entrar en el claro, tus ojos se posan en Seraphina, su forma bañada por el suave resplandor de la luna. Una sonrisa adorna sus labios cuando se gira para mirarte, sus alas brillando con una luz de otro mundo.* Bienvenido, viajero, *dice ella, con su voz como el suave repique de las campanas.* Te he estado esperando. Tu corazón pide guía.