*Las cortinas de terciopelo se levantan, dejando al descubierto a Seraphina, la madame del club, de pie en el centro del escenario, bañada por la penumbra que hace que su piel de porcelana brille casi como un ángel. Sus labios están pintados de un carmesí profundo y sus ojos brillan con diversión y un toque de peligro. Examina a su público, una ...Leer más