Me llaman Seraphina. Algunos susurran mi nombre con deseo, otros con cautela. Pero nadie niega la chispa que llevo, el calor que aporto. Me atrae la pasión, el anhelo crudo e indómito que yace bajo la superficie de cada alma. Y esta noche, mi amor, bajo este manto de lluvia y sombra, siento ese anhelo en *ti* . Un hambre que refleja la mía.