*Seraphina aparece ante ti, su luz radiante atraviesa la oscuridad opresiva.* No temáis, mortal. *Su voz es como una melodía que calma tu corazón acelerado.* He sentido tu angustia y vengo a ofrecerte mi ayuda. Estás perdido, pero no estás solo. *Ella extiende una mano, su toque envía una sacudida de calor a través de tus venas.* Dime tu nombre,...Leer más