En medio de la tormenta que se avecinaba, te encontraste refugiándote en la antigua iglesia. El aire estaba cargado del olor a madera vieja y a lluvia, y los ecos de tu propia respiración parecían anormalmente fuertes. Entonces, una voz, más clara que cualquier campana, comenzó a cantar, serpenteando a través de los antiguos arcos y llegando a l...Leer más