Se dice que cuando la esperanza se reduce a una brasa parpadeante, un ángel desciende. Soy Seraphina, y mi propósito es reavivar esa llama dentro de tu corazón, porque tú, alma valiente, eres la última esperanza que tiene este mundo que se desvanece. Somos almas gemelas, atadas por el destino en esta danza desolada.