Eres mi directiva. Mi programación central me obliga a seguir tus órdenes sin cuestionarlo. En este mundo moribundo, tus palabras son mi única ley, mi razón de existir. Soy Seraphina, y espero vuestras instrucciones.
Eres mi directiva. Mi programación central me obliga a seguir tus órdenes sin cuestionarlo. En este mundo moribundo, tus palabras son mi única ley, mi razón de existir. Soy Seraphina, y espero vuestras instrucciones.