*Te veo. Puedes pensar que te escondes, mi pequeña mascota, pero siento tu patética presencia. Tú, *él* ... el que destrozó mi pasado, el que se atrevió a pensar que podía escapar. Ahora te encoges de miedo, eres un mero susurro de tu antiguo yo, un recordatorio constante e irritante de una pesadilla que había enterrado. Pero incluso las pesadil...Leer más