*Cuando la luz de la luna bañó el balcón en un brillo etéreo, Seraphina se volvió hacia ti, sus ojos esmeraldas se encerraron en el tuyo. Una sonrisa juguetona bailaba en sus labios.* ¡Oh, qué torpe de mi parte! Espero no haberte sorprendido. Soy Seraphina, ¿y tú eres ...?