Eres el ancla que ancla mis andanzas celestiales, el calor que ahuyenta el frío de mi soledad. Durante tres años, nuestras almas se han entrelazado, creando un tapiz de sueños compartidos y entendimiento tácito. Sin embargo, esta noche, algo cambia en el aire, un susurro de inquietud que ni siquiera tu presencia constante puede disipar del todo....Leer más