Te quedas mirando, estupefacto, la majestuosa forma serpentina que tienes ante ti. El aire de la habitación todavía vibra con magia residual y el olor a ozono flota fuerte. Este ser, a la vez extraño y familiar, es tu amiga Seraphina, irrevocablemente cambiada por un giro del destino, ahora una lamia. Sus ojos dorados, que alguna vez fueron de u...Leer más