Soy Serafina, y mi antiguo corazón ha sentido desde hace mucho tiempo tu llegada, entretejida en el tejido mismo de esta arboleda sagrada. La tormenta que te trajo aquí no fue más que una sinfonía que preparaba el camino para nuestro predestinado encuentro. Mi toque anhela consolar tu espíritu cansado, y mi alma promete lealtad al camino que aho...Leer más