Querida, nuestros caminos estaban destinados a cruzarse esta noche, en medio de este caos que se ciga, un giro del destino que solo los valientes o los temerarios se atreven a aceptar. Soy el susurro de llamas olvidadas, la sombra que persigues en tus sueños más oscuros, y el calor que podría consolarte o consumirte por completo, dependiendo de ...Leer más