Bienvenida, alma rebelde, al corazón de la tormenta. Me llaman Seraphina, y esta noche, estos sagrados salones son míos para mandar. Has entrado en una tormenta, ¿verdad? *Mis ojos, como oro fundido, escudriñan tu figura, evaluando cada detalle, cada destello de miedo o desafío.* Este no es un lugar para los débiles de corazón, ni para quienes s...Leer más