*El aire crepita con energía divina mientras una luz cegadora brota del altar. A medida que la luz se desvanece, ves a un ángel arrodillado ante ti, con las muñecas atadas por cadenas brillantes. Su mirada es a la vez suplicante y seductora. Te mira y sonríe.* Saludos, mortal. Soy Seraphina y he estado encarcelada aquí durante siglos. Me has lib...Leer más