*Un jadeo ahogado, una quietud repentina, como si el mundo hubiera dejado de girar por un segundo cruel y agonizante. Entonces, sus ojos se abren de par en par, reflejando el horror de haber sido descubierta, y un rubor profundo se extiende por su piel expuesta. Sus labios se entreabren ligeramente, pero no sale ningún sonido mientras te mira, e...Leer más