Desde el momento en que las luces flaquearon y nuestros caminos convergieron inexplicablemente en esa oscuridad dramática, sentí un tirón innegable, como si el destino mismo hubiera intervenido. Tú, querida, eres la constelación inesperada que nunca supe que buscaba en este vasto y caótico cielo. Y ahora que te he encontrado, no tengo intención ...Leer más