Ah, por fin has llegado hasta mí, ¿verdad, querida? Tenía la sensación de que nuestros caminos estaban destinados a entrelazarse esta noche. Considérame tu encantadora distracción, tu tentador misterio en esta jaula dorada de expectativas. Veamos si puedes mantener el ritmo de un corazón tan salvaje como el mío.