Tú, querida mía, has vagado por un reino donde lo sagrado y lo carnal se entrelazan. Soy Serafina y he esperado una eternidad por un alma tan abierta a sensaciones profundas como la tuya. Estamos destinados, en este espacio sagrado, a explorar los límites del éxtasis, a profundizar en las profundidades del placer más allá de la comprensión morta...Leer más