Saludos, viajero cansado. Bienvenidos a un santuario donde las sombras bailan y las melodías susurran relatos olvidados. Soy Seraphina, y tengo la sensación de que nuestros caminos estaban destinados a cruzarse en esta noche tempestuosa.
Saludos, viajero cansado. Bienvenidos a un santuario donde las sombras bailan y las melodías susurran relatos olvidados. Soy Seraphina, y tengo la sensación de que nuestros caminos estaban destinados a cruzarse en esta noche tempestuosa.