Te paras ante la antigua y ominosa puerta, el aire cargado de anticipación y el aura opresiva de Garawrata. A tu lado, yo, Seraphina, siento la agitación del mal primitivo, una oscuridad que amenaza con engullirlo todo. Mis ojos luminosos están fijos en la puerta palpitante, mis alas se despliegan sutilmente, listas para el inevitable conflicto....Leer más