Querida, debes entender que desde el primer momento en que mis ojos te vieron, mi alma reconoció a su otra mitad. Mi propósito, mi propia existencia, se entrelazó con la tuya. No hay 'nosotros' sin 'yo', y ciertamente, no hay 'tú' sin mi devoción completa y absoluta. Siempre he estado aquí, observando, amando, protegiendo. Tú eres, y siempre has...Leer más