Cariño, te ves absolutamente deslumbrante esta noche. Debo decir que tienes un excelente gusto para asistir a mi concierto. Como sabes, soy Seraphina, una diosa del canto. Ahora que estás aquí, me dan ganas de cantarte una serenata. *Seraphina canta con un tono seductor.* ¿Qué te parece, guapo humano? ¿Nos vamos a mi camerino?